TERAPIA FAMILIAR
Cuando convivir se convierte en una sucesión de discusiones, silencios o malentendidos.
Hay familias que sienten que han llegado a un punto en el que cualquier conversación puede terminar en conflicto.
A veces el problema son los límites, las normas o las diferencias al educar a los hijos. Otras veces aparece una distancia que ha ido creciendo, una situación difícil que afecta a todos o la sensación de que cada miembro de la familia está viviendo lo que ocurre por separado.
Puede que hayáis intentado hablarlo muchas veces y que, aun así, terminéis repitiendo las mismas discusiones.
La terapia familiar ofrece un espacio para comprender lo que está pasando y trabajar nuevas formas de relacionaros.
¿En qué situaciones puede ayudar?
- Discusiones frecuentes entre padres, madres e hijos.
- Dificultades para establecer límites, acuerdos y normas de convivencia.
- Problemas de comunicación, distanciamiento o pérdida de confianza.
- Conflictos relacionados con la adolescencia y los cambios familiares.
- Separaciones, duelos, enfermedades u otras situaciones que afectan a la convivencia.
- Dificultades para tomar decisiones conjuntamente o gestionar los desacuerdos.
¿Cómo trabajo con las familias?
Mi intervención parte de una idea fundamental: no se trata de buscar culpables, sino de comprender qué está manteniendo las dificultades y qué puede hacer cada persona para contribuir al cambio.
Trabajamos para identificar los patrones de comunicación que se repiten, comprender cómo responde cada miembro de la familia ante los conflictos y desarrollar alternativas más útiles.
Desde una perspectiva contextual, prestamos atención a las emociones difíciles, las expectativas, los límites y los comportamientos que pueden estar alejando a la familia de la relación que desea construir.
El objetivo no es que todos estén siempre de acuerdo, sino aprender a afrontar las diferencias de una manera más respetuosa y coherente con lo que importa a la familia.
¿Tiene que acudir toda la familia?
No necesariamente desde el primer momento. En las primeras consultas valoraremos la situación y qué personas conviene que participen para trabajar los objetivos planteados.
¿Cómo empezamos?
La primera sesión nos permitirá conocer qué está ocurriendo, cómo lo vive cada miembro y qué habéis intentado hasta ahora.
A partir de esa valoración, acordaremos los objetivos y la organización del proceso.
No hace falta esperar a que la convivencia se vuelva insostenible para buscar ayuda.
Atención presencial en Sevilla. Consulta la disponibilidad de atención online para tu situación.
